La Casa de Compuertas está situada en
un extremo de la presa. Bajo ella pasan las
aguas del Ebro al Canal a través de once
bocas de 1,67 m de anchura y 2,22 m de altura,
cada una de ellas con su correspondiente compuerta.
Pignatelli
levantó esta casa utilizando planos de
Luis Chimioni y Fernando Martínez Corcín,
aunque realizó importantes modificaciones,
como la de añadir una tercera planta
para viviendas. En 1873 una gran riada provocó
la rotura de la presa y causó graves
daños en el edificio, lo que obligó
a una reparación de envergadura que llevó
a cabo Mariano Royo y Urieta, director del Canal
durante esos años. Aunque, en general,
la reforma fue respetuosa con la obra, se introdujeron
notables mejoras funcionales, como la supresión
de la escalera del testero Sur y la construcción
de una torre de ladrillo que ocultaba un nuevo
depósito de agua.