El Canal Imperial de Aragón, es una de
las obras hidráulicas europeas más
renombradas de todas las realizadas en el continente
y la más importante en España
en la Edad Moderna. Su construcción supuso
un gran coste financiero y político para
la monarquía ilustrada que lo llevó
a cabo, pero los múltiples beneficios
que ha producido a lo largo de su historia (riegos,
navegación, energía motriz, abastecimientos
de agua, etc.) justifican sobradamente el esfuerzo
realizado. Es una obra que se anticipó
a su tiempo, pero sobre todo y, en cualquier
caso, es un ejemplo de perseverancia y esfuerzo
colectivo.